Mostrando entradas con la etiqueta realidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta realidad. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de noviembre de 2012

All Hallows' Eve

Es la fiesta del fin del verano para los antiguos irlandeses y fué llevada al mundo durante la gran hambruna irlandesa (1845-1849); resulta paradógico que esta tradición esté hoy tan arraigada en España.  

Esta viñeta describe de manera inmejorable a una parte de la población en la que se incluyen gobernantes, empresarios y banqueros disfrazados y dispuestos para celebrar la gran cosecha que están teniendo con esta crisis,  mientras que la otra parte de la población  lucha por sobrevivir.






 


jueves, 11 de octubre de 2012

Una historia mal contada

Manco Capac y Mama Ocuo
¿Cristóbal Colón descubrió América en 1492? ¿O antes que él la descubrieron los vikingos? ¿Y antes que los vikingos? Los que allí vivían, ¿no existían?

Cuenta la historia oficial que unos hombres muy católicos buscaban una ruta hacia  las Indias y así fué como primero descubrieron las islas Canarias (¿No estaban acaso estas islas pobladas por el pueblo Guanche?) y después descubrieron a América (imagino  que los pobladores de América la tenían cubierta para que Colón la pudiera descubrir). 

Vasco Núñez de Balboa fue el primer hombre que vió, desde una cumbre de Panamá, los dos océanos. Es que acaso los que allí vivían, ¿eran ciegos?

¿Quiénes pusieron sus primeros nombres al maíz y a la papa y al tomate y al chocolate y a las montañas y a los ríos de América? ¿Hernán Cortés, Francisco Pizarro? Será que los que allí vivían, ¿eran mudos? 
Nos han dicho, y nos siguen diciendo, que los peregrinos del Mayflower fueron a poblar América. ¿América estaba despoblada?

Como Colón no entendía lo que decían los habitantes de América, creyó que no sabían hablar. Como andaban desnudos, eran mansos y daban todo a cambio de nada, creyó que no eran gentes de razón. Y como estaba seguro de haber entrado al Oriente por la puerta de atrás, creyó que eran indios de la India. 

Los conquistadores exigían que América fuera lo que no era. No veían lo que veían, sino lo que querían ver: La fuente de la juventud, la ciudad del oro, el reino de las esmeraldas, el país de la canela. 

Y retrataron a los americanos tal como antes habían imaginado a los paganos de Oriente. Cristóbal Colón vio en las costas de Cuba sirenas con caras de hombre y plumas de gallo, y supo que no lejos de allí los hombres y las mujeres tenían rabos. 

En la Guayana, según sir Walter Raleigh, había gente con los ojos en los hombros y la boca en el pecho. En Venezuela, según fray Pedro Simón, había indios de orejas tan grandes que las arrastraban por los suelos. 

En el río Amazonas, según Cristóbal de Acuña, los nativos tenían los pies al revés, con los talones adelante y los dedos atrás, y según Pedro Martín de Anglería las mujeres se mutilaban un seno para el mejor disparo de sus flechas. 

Anglería, que escribió la primera historia de América pero nunca estuvo allí, afirmó también que en el Nuevo Mundo había gente con rabos, como había contado Colón, y sus rabos eran tan largos que sólo podían sentarse en asientos con agujeros. El Código Negro prohibía la tortura de los esclavos en las colonias francesas. Pero no era por torturar, sino por educar, que los amos azotaban a sus negros y cuando huían les cortaban los tendones. 

Túpac Amaru
Eran conmovedoras las leyes de Indias, que protegían a los indios en las colonias españolas. Pero más conmovedoras eran la picota y la horca clavadas en el centro de cada Plaza Mayor. 
Muy convincente resultaba la lectura del Requerimiento, que en vísperas del asalto a cada aldea explicaba a los indios que Dios había venido al mundo y que había dejado en su lugar a San Pedro y que San Pedro tenía por sucesor al Santo Padre y que el Santo Padre había hecho merced a la reina de Castilla de toda esta tierra y que por eso debían irse de aquí o pagar tributo en oro y que en caso de negativa o demora se les haría la guerra y ellos serían convertidos en esclavos y también sus mujeres y sus hijos. Pero este Requerimiento de obediencia se leía en el monte, en plena noche, en lengua castellana y sin intérprete, en presencia del notario y de ningún indio, porque los indios dormían, a algunas leguas de distancia, y no tenían la menor idea de lo que se les venía encima. 
Hasta no hace mucho, el 12 de octubre era el Día de la Raza. Pero, ¿acaso existe semejante cosa? ¿Qué es la raza, además de una mentira útil para exprimir y exterminar al prójimo? 
En el año 1942, cuando Estados Unidos entró en la guerra mundial, la Cruz Roja de ese país decidió que la sangre negra no sería admitida en sus bancos de plasma. Así se evitaba que la mezcla de razas, prohibida en la cama, se hiciera por inyección. ¿Alguien ha visto, alguna vez, sangre negra?
Después, el Día de la Raza pasó a ser el Día del Encuentro. ¿Son encuentros las invasiones coloniales? ¿Las de ayer, y las de hoy, encuentros? ¿No habría que llamarlas, más bien, violaciones? 
Los invasores llamaron caníbales a los antiguos americanos, pero más caníbal era el Cerro Rico de Potosí, cuyas bocas comían carne de indios para alimentar el desarrollo capitalista de Europa. 
Y los llamaron idólatras, porque creían que la naturaleza es sagrada y que somos hermanos de todo lo que tiene piernas, patas, alas o raíces. 
Y los llamaron salvajes. En eso, al menos, no se equivocaron. Tan brutos eran los indios que ignoraban que debían exigir visa, certificado de buena conducta y permiso de trabajo a Colón, Cabral, Cortés, Alvarado, Pizarro y los peregrinos del Mayflower.
Bolivia, Venezuela, Argentina, Brasil, Ecuador, Paraguay, Uruguay, Chile, Salvador y Nicaragua están rindiendo tributo a sus antepasados, por esa afrenta que se ha repetido día tras días por el moderno saqueo de las compañías extranjeras. Estos países están gritando: “Latinoamérica nos pertenece y estamos aquí enfrentando al invasor hasta que la deuda haya sido saldada y los invasores recorran el camino de la vergüenza, nuestros hijos son dueños ahora de su destino”

 


viernes, 9 de marzo de 2012

La realidad privatizada

"La disidencia intelectual quedará a la altura de la demencia o el comportamiento infantil. Por estas razones, esta primavera nos jugamos mucho más que la anterior".

Algo así quería decir, pero para qué inventar lo que ya está inventado, para qué tratar de explicar algo que ya otro lo ha explicado de manera tan clara. Les dejo este artículo que acabo de leer en Público:



Andrés Villena
Economista e investigador en Ciencias Sociales por la Universidad de Málaga
Ilustración de Mikel Jaso

Los recortes no han llegado precisamente solos. La mayoría de los medios de comunicación utiliza claros eufemismos y alardes de creatividad lingüística para referirse a ellos -reformas, aumento de nuestra competitividad, dinamización de la economía…- y hace ya algunos meses que completan este discurso oficial con apelaciones a un supuesto “cambio de valores” que la sociedad española necesita para poder salir de esta situación crítica.

Por eso, conforme vayan pasando los meses, cada vez oiremos más que es bueno pagar por una sanidad de calidad; que no se debe abusar de los servicios públicos; que lo que importa, en definitiva, es tener un puesto de trabajo para llegar a fin de mes y que debemos subordinar las luchas sociales a este objetivo prioritario… De algún modo u otro, se ha conseguido que toda reivindicación social parezca hoy día reaccionaria: la visión de que los sindicatos luchan por un modelo de empleo para toda la vida que ya no se adapta a la actual era de la información se difunde con rapidez. Y estamos a dos pasos de la liberación definitiva: pronto, todos podremos ser empresarios de nuestra propia vida.

La victoria de esta imparable ideología  del siglo XXI podría verse reflejada en un ejemplo simple: imaginemos que a un polígono industrial de una ciudad como Málaga, Sevilla o Madrid llegara una gran multinacional y prometiera crear 700 puestos de trabajo a 650 euros al mes, diez horas al día. Una manifestación sindical y contestataria por el trabajo digno en frente de la nueva empresa acabaría reprimida con violencia. El problema es que los agresores no serían probablemente  policías, sino la mayoría de los empleados recientemente contratados por la gran empresa.

La crudeza de este ejemplo refleja el retroceso social y el discurso defensivo en el que están sumidas las opciones progresistas desde hace más de lo que creemos. Con los socialistas colaborando con el capital financiero cuando pueden gobernar, la izquierda radical con cierta representación parece sostener solamente un discurso keynesiano y reformista, algo de lo que habrían aborrecido hace cuarenta o cincuenta años, cuando hasta la democracia cristiana europea podía ver con buenos ojos la banca pública.

Mal pinta la situación si ni siquiera podemos imaginarnos una salida contundente y creíble de la crisis, así como una respuesta a la ofensiva cultural que estamos sufriendo. Si al final acabamos abrazando la austeridad, buscando las cosas buenas del mundo gris en el que hemos penetrado e incluso desarrollando un nuevo concepto de la felicidad -con ribetes morales como la reducción del materialismo o la solidaridad- estaremos cerrando el círculo: viviremos en la realidad necesaria para que el beneficio de la concentrada propiedad siga creciendo al ritmo deseado… y llegaremos a estar contentos. Será la privatización definitiva de la vida, porque nuestros guionistas ya solo vendrán de Wall Street, de Endesa o del Banco Central Europeo. La disidencia intelectual quedará a la altura de la demencia o el comportamiento infantil. Por estas razones, esta primavera nos jugamos mucho más que la anterior.

miércoles, 28 de julio de 2010

Visto por ahí

Lo he visto, y es como una revelación, en la capital de Europa, frente a su templo sagrado está el dios al que adoramos y es muy parecido al dios de los Norteamericanos. Ahora entiendo por qué se disputan la hegemonía mundial y por qué son tan celosos con otros dioses que están surgiendo en el mundo. Si las tres grandes religiones monoteistas hacen lo que hacen con el hombre -aún sin ver a su dios-, ahora me queda claro el poder que ejerce éste sobre los hombres en el mundo; los Europeos si que lo vemos y lo palpamos, igual que los Norteamericanos, nos tiene sometidos por completo, bailamos a su ritmo, nos movemos conforme a sus dictámenes, nos dicta las normas de comportamiento, es el cristal a través del cual ven nuestros ojos y los audífonos a través de los cuales oyen nuestros oidos. Cada país tiene su propio dios y lo adora igualmente, pero estos dos son los mayores, como Zeus y Apolo modernos, y dominan a los demás con su poder. 

Frente a su templo sagrado, lugar donde se reunen los líderes europeos a rendirle tributo a su dios, algunas personas de bien han dejado algunos mensajes con la esperanza de que aquellos desvíen por un momento sus miradas de su objeto de culto y se enteren de las cosas importantes que allí aparecen -cosa que dudo bastante- y aún cuando se enterasen creo que se echarían a reir. He tomado unas fotos de los mensajes:















http://www.wikio.esAgregar a MeneameAgregar a 
Del.icio.usDiggItReddithttp://www.dakno.com/blog/wp-content/uploads/friendfeed.jpg

jueves, 11 de marzo de 2010

Caos

¿Quiénes somos?¿los osos de peluche?¿los coches?¿las personas?
Hay días en que veo este mundo así de caótico, sobre todo si es once de Marzo.


http://www.wikio.esAgregar a MeneameAgregar a 



Del.icio.usDiggItReddithttp://www.dakno.com/blog/wp-content/uploads/friendfeed.jpg

Han actualizado recientemente