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domingo, 25 de noviembre de 2012

Vivir sin ella

¿Qué tienen en común ciudades como Madrid, Lisboa, Dublin, Roma o Atenas? 


No son las cantidades de desempleados, ni la deuda, ni los recortes sociales, lo que hace iguales a estas y a todas las ciudades de Europa son las respuestas de sus gobiernos ante los conflictos sociales: La represión brutal y desmedida de sus fuerzas armadas, llámense antidisturbios, carabinieri, policía, ercito o mossos d'esquadra, que tiene una magnitud directamente proporcional a la impunidad de sus actos

En toda Europa se está demostrando una y otra vez que la democracia ya no es necesaria, o mejor dicho, que nunca lo ha sido. La famosa Europa democrática ha sido tan solo un espejismo, una ilusión óptica fruto del cansancio, de la sed de justicia y del agotamiento de las mentes lúcidas que tras años de vivir en el desierto terminan por ver lo que quieren ver mas no lo que es real.

Es demasiado triste tener que decir que Franco, Hitler, o Mussolini -desafortunadamente- aún no son parte de la historia. Y no lo son porque si miramos al interior de muchos partidos políticos europeos descubrimos que se les añora y se les venera como a héroes vivos que jamás se pueden dejar caer en el olvido; cuando llegan las elecciones vemos crecer los partidos de extrema derecha; cuando los mismos de siempre, esos que no han perdido la sensibilidad social ni se han dejado corromper por el sistema, salen a la calle a reclamar justicia para los marginados, se les ultraja, reprime y tortura como a herejes y la sociedad sigue tan campante como si de verdad merecieran tales tratos.





Es válido preguntarse hoy día qué tipo de conciencia tiene nuestra sociedad, esa que se jactaba de ser europea y de diferenciarse de la norteamericana, esa a la que hoy sólo le falta la segunda enmienda y un arma en la guantera de cada coche. Y no es que la conciencia se haya perdido, porque esas no son cosas de las que se dejan mal puestas y luego no recordamos el lugar exacto dónde las hemos dejado; es simplemente que la comodidad la ha adormecido y me temo que cuando despierte va a ser justo en ese momento en el que ya no haya nada qué hacer, justo después de ese fatidico instante que temíamos durante la guerra fría, precisamente después de que se haya oprimido el botón y la gran bomba explote sobre nuestras cabezas para recordarnos que la democracia si que era una cosa necesaria aunque nos hayamos acostumbrado a vivir sin ella.


 


 

 

jueves, 18 de octubre de 2012

Nos da miedo ser libres


Siempre que en el mundo los fascistas han tomado el poder, la inmensa mayoría de la población estaba desprevenida, tanto de forma teórica como práctica, porque su adormilada mente le ha impedido imaginar que algunos de sus congéneres puedan llegar a límites tan extremos del mal, a tan desmedido apetito por el poder, al total desprecio por los derechos de los más débiles. Una y otra vez se ha repetido la historia, ya que sólo unos pocos han sido capaces de prever con los fuertes vientos, la llegada de la tormenta.

En el siglo XIX, había un optimismo impresionante y tan sólo personajes como Marx o Nietzsche se atrevieron a perturbarlo aunque cada uno a su manera. Freud tan sólo hizo una advertencia un poco más tarde con una concepción bastante ingenua de lo que era y es la sociedad en realidad.

La sociedad impone unas condiciones especiales a cada persona y le dificulta su necesidad de hacerse individuo. Su caracter se moldea en ese medio que se va desarrollando, ya que su innato sentido de supervivencia le obliga a aceptar muchas de tales condiciones. Pero esto no implica que tenga que abstenerse de intentar unirse a otros para tratar de cambiar algunas de esas normas de tipo económico, político o de cualquier índole que estén preestablecidas pero no por ello deben ser inamovibles.
Algunos tratamos de ganar en libertad en el sentido de escapar de esa primitiva esencia que caracteriza a la mayoría pero -paradógicamente- más nos vemos en la necesidad de unirnos a esas mayorías para conseguir metas superiores y en últimas terminamos sacrificando nuestro Yo individual.

Hoy que vivimos la era de la información, algunos contemplamos aterrados como las cosas siguen casi inalterables en el sentido de los fascismos -que yo entiendo como la sumisión de la razón- o los chauvinismos, tan populares en Europa. 


Es como si la gente siguiera igual de desinformada que en siglos anteriores, lo que conlleva a que no es por ausencia de información sino por la voluntad expresa de la masa de no querer informarse y analizar la realidad, para seguir viviendo en su imaginario estado de bienestar

Se ha revertido el proceso económico y social a nivel global; hace 20 años había paises desarrollados, paises en vias de desarrollo y paises pobres; los primeros avanzaban a grandes pasos, los segundos, no tan rápido, pero iban saliendo del agujero, y los últimos albergaban alguna esperanza. Hoy, los países desarrollados se llenan de pobres; los subdesarrollados estabilizan su subdesarrollo y los últimos, los olvidados, renuncian a sus aspiraciones de mejoría o bienestar y se limitan a una agónica lucha por la supervivencia, que depende casi en exclusiva de la solidaridad internacional.


En definitiva, no es que el mundo haya renunciado a la libertad, lo que sucede es que el hombre tiene miedo a la libertad, y algunos -que todos muy bien conocemos- se han encargado de infundirnos ese miedo. Y no es que la libertad se esconda detrás del miedo, sino que nos aterra ser libres.


 



martes, 2 de octubre de 2012

La educación de mis hijos

El primer día de clase, la profesora  les pregunta a sus alumnos de 6 años de edad: “¿cuántos de vosotros habéis tenido problemas por no prestar atención en clase?”  Y todos los alumnos levantaron la mano. Luego les pregunta: “¿Y a cuántos de vosotros os han enseñado a prestar atención en clase?” 
Nadie levantó la mano.
Es difícil hacer un balance de la educación a modo personal, no podemos decir que la medida sean las notas obtenidas en la universidad o tendremos que esperar al retiro para hacer dicha evaluación. Lo que si tengo muy claro es que quienes tenemos hoy unos hijos que más adelante irán a la universidad, no estamos muy seguros sobre el tipo de educación que deben buscar.

Recuerdo que en mi época de estudiante se me dijo una y otra vez que estudiara una buena carrera, consiguiera un buen empleo y que esa era la clave; a mis hijos no les diría tal cosa ya que las reglas han cambiado totalmente. Yo he tenido que afrontar la vida con una educación diseñada para la era industrial y se me ha preparado a conciencia para ser un elemento más del sistema. Mis hijos tienen que afrontar la era de la información y el tipo de educación que yo he recibido no les servirá a ellos para nada.


El sistema educativo que tenemos no ha cambiado en todos estos años, y sin embargo ahora las cosas son completamente distintas. La era de la información implica que las cosas cambian todos los días; de un día para otro las cosas y los conocimientos se hacen obsoletos. La ley de Moore lo explica claramente: La cantidad de información se duplica cada 18 meses, es decir que en sólo un año y medio debemos volver a aprender casi todo de nuevo.


Hoy los chicos se tienen que preparar para el cambio, no para un empleo que les durará toda su vida. Para nadie es un secreto que quienes más dinero ganan son algunos atletas, o algunos artistas y que los profesionales (médicos, ingenieros, etc) ya no ganan como ganaban hace años. 

Hoy veo con asombro como los políticos hacen promesas acerca de salvar el sistema de bienestar social, y pocas cosas tengo tan claras como esta: Cuando los políticos hacen promesas de salvar algo es porque eso que se proponen salvar ya se ha perdido de antemano. Está claro que mis hijos ya no tendrán el respaldo social que hemos tenido los de mi generación y por ello deben estar preparados de una forma distinta a como yo me he preparado.

Probablemente dentro de poco habrá que pujar en internet por un empleo y quienes deseen uno de esos empleos de más de un año de duración seguramente tendrán que aceptar un sueldo muy bajo a cambio. La educación es esencial hoy, y siempre lo ha sido, pero hoy no sirve esa educación que se ha venido dando todos estos años, hace falta algo nuevo.

Existen tres tipos de educadores: Los que trabajan para que la educación cambie; los que no quieren que cambie (se oponen a todo lo nuevo) y el tercer tipo son aquellos a los que les da igual si cambia o no, ya que lo único que les preocupa es su empleo y su sueldo. Esta situación personal de los educadores sumada a la de las entidades gubernamentales que están interesadas en que los engranajes del sistema sigan girando como hasta ahora, hacen que la educación hoy día sea un desastre.

La educación que necesitan nuestros hijos ha sido catalogada como educación prohibida, al tiempo que para la mayoría de gobiernos mundiales la educación no es una prioridad. Desde mi punto de vista, el acceso universal y gratuito a la educación debería ser un derecho fundamental, y ubicado en los primeros lugares al lado del derecho a la vida, al trabajo y a la salud. Creo que cada padre tiene esto muy claro y lo desea para sus hijos, y sin embargo no parece tenerlo tan claro a la hora de luchar por defender tales derechos fundamentales.


 


martes, 11 de septiembre de 2012

Siempre estaré junto a ustedes...

"...¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente.

 

Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen... ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.

 

Trabajadores de mi patria: Quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la lección. El capital foráneo, el imperialismo, unido a la reacción, creó el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara Schneider y que reafirmara el comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará en sus casas, esperando con mano ajena reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.

 

Me dirijo, sobre todo, a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros; a la obrera que trabajó más, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la patria, a los profesionales patriotas, a los que hace días estuvieron trabajando contra la sedición auspiciada por los Colegios profesionales, colegios de clase para defender también las ventajas que una sociedad capitalista da a unos pocos. Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron, entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos... porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando la línea férrea, destruyendo los oleoductos y los gaseoductos, frente al silencio de los que tenían la obligación de proceder: estaban comprometidos. La historia los juzgará.

 

Seguramente Radio Magallanes será callada y el metal tranquilo de mi voz no llegará a ustedes. No importa, lo seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos, mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal a la lealtad de los trabajadores.

 

El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.

 

Trabajadores de mi patria: tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo, donde la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor.

 

¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!

 

Éstas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano. Tengo la certeza de que, por lo menos, habrá una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición."

 

                        Santiago de Chile, 11 de Septiembre 1973




Chile iba a ser la segunda república socialista del continente Americano, después de Cuba. De modo que el propósito de los Estados Unidos no era simplemente impedir el gobierno de Salvador Allende para preservar las inversiones norteamericanas. El propósito grande era impedir a toda costa el socialismo en América Latina, pero hoy, 39 años después, Allende sigue junto a los Latinoamericanos.

Salvador Allende Amaba la vida, amaba las flores y los perros, y era de una galantería un poco a la antigua, con esquelas perfumadas y encuentros furtivos. Su virtud mayor fue la consecuencia, pero el destino le deparó la rara y trágica grandeza de morir defendiendo a bala el mamarracho anacrónico del derecho burgués, defendiendo una Corte Suprema de Justicia que lo había repudiado pero que había de legitimar a sus asesinos, defendiendo un Congreso miserable que lo había declarado ilegítimo, pero que había de sucumbir complacido ante la voluntad de los usurpadores, defendiendo la libertad de los partidos de oposición que habían vendido su alma al fascismo, defendiendo toda la parafernalia apolillada de un sistema de mierda que él se había propuesto aniquilar sin disparar un tiro.





 


domingo, 2 de septiembre de 2012

Cambiar el paradigma


Nuestro sistema educativo se ha basado en tres postulados: 

- Siempre ha sido así y ha funcionado;

- Las mentes jóvenes se han de dominar y someter a los dictados del capitalismo neoliberal dominante para que todo esté en su sitio, además mientras les embutimos los conocimientos absurdos vamos haciendo selección “natural” de los que son capaces de tragarse tanta mierda inútil: nos aseguramos su sumisión al sistema y el que no se encasille en esos parámetros, pues fuera; 

- Muchísimos profesores y educadores no son libres ni son conscientes de la situación ya que sus cerebros están atrofiados por haber sido deseducados de la misma manera, y tampoco son libres ni conscientes del veneno emocional que cerró sus corazones.

Es deseable y necesario que quienes están horas y horas con nuestros niños y jóvenes sean personas más libres de los inmundos dictados de esta sociedad loca de atar. Es más necesario que nunca que los profesores hagan sus procesos de crecimiento y liberación personal, para ir más allá de sus condicionamientos personales y, sobre todo, para no inculcárselos inconscientemente a los alumnos, nuestro hijos, el presente y el futuro de esta humanidad en convulsión liberadora.

Lo paradógico es que cada vez es más difícil hacer honor al significado etimológico de la palabra; educare significa yudar a hacer emerger lo mejor de dentro de una persona, su don (poco que ver con hacerle tragar contenidos aburridos, absurdos e inútiles), que sienta y pueda expresar qué le motiva desde su interior y, desde ahí, buscar los conocimientos y experiencias necesarios para explorar, dominar ese campo, el que sea, que sea su pasión. La misma Wikipedia se equivoca al definirla como el proceso mediante el cual se transmiten conocimientos; o se equivoca en la definición o simplemente es fiel a la realidad mas no a lo que en esencia debería ser la educación.

No enseñamos a los niños a pensar, a relacionar, a buscar y seleccionar información. Una pena. Ni enseñamos a los niños a sentir, a palpar la vida en cada instante. No nos enseñaron eso. Y lo necesitamos para hacernos seres libres.

Las consultas de los psicólogos están llenas de personas cuyo problema es: “no siento” “no me siento”. Hay mucho que respirar conscientemente. Y mucho cuerpo anestesiado por re-sensibilizar. Volver a habitar el cuerpo, como en la infancia.

La forma en la que hemos sido educados odia el pensamiento divergente. Este pensamiento te lleva a imaginar, a pensar, a trabajar con otros, a pensar juntos para encotrar una solución, una idea brillante. Permite disfrutar aprendiendo, pensando y ayuda a apreciar el pensamiento de los otros porque te permite mejorar.

El pensamiento divergente significa juego, equivocación, reconducción, pruebas, interés, pasión por aprender y descubrir, mejorar de forma continuada, inventar. Todo esto es una debilidad en la cultura productiva de las fábricas, lo que interesa es encontrar una forma y repetirla continuamente, toda aportación, todo cambio o mejora se denomina inmediatamente como molestia, problema, o mosca cojonera.

Lo que está en la base son diferentes miradas, distintas formas de ver el mundo, la vida y fundamentalmente las personas.

La base del pensamiento divergente es la pregunta ¿Se podría hacer de otra forma? La base del pensamiento actual es la afirmación categórica “Esto es así y simpre lo ha sido” lo cual es mentira, las cosas son de muchas formas y no han sido siempre iguales. Porque las preguntas son instrumentos para generar pensamiento, para imaginar posibilidades, para abrir puertas de cambio, no para responderlas inmediatamente, sin reflexión, sin interés como se hace en tantos sectores académicos, que ciertamente, resultan bastante nocivos.




 

jueves, 15 de marzo de 2012

"¿Por dónde hay que empujar este país para llevarlo adelante?"



Mafalda es una chica que nació en el corazón de un país que soñaba, de esos de los que quedan pocos en el mundo. ¡Cuántas utopías! ¡Cuántos deseos de crecer, de mejorar las cosas!
Eran tiempos de hombres creativos como Luther King o Che Guevara, que nos trasmitieron el sentido de la justicia, el valor de los sentimientos, la maravillosa aventura de pensar con la propia cabeza... 
Su amiga se llamaba Libertad, una pequeñita que un día conoció en una playa, y era vivaracha y quemadita por el sol. Pero ahora ya nadie se acuerda dónde vive Libertad ¿La habrán matado durante las dictaduras por el mundo? Dicen que la torturaron y su cuerpo desapareció. Cuesta pensar que hayan muerto sus sueños. Y si vive ¿Estará filosofando sobre la fragilidad de las cosas y el sentido de la vida?
Su mascota, la tortuguita Democracia, parece ser que sigue luchando por sobrevivir, pero los paises que lucharon por mantenerla viva, ahora tratan de matarla; incluso en muchas partes del mundo niegan por completo su existencia.

Nuestra gran Mafalda de toda la vida sigue escuchando la radio, leyendo los diarios del mundo, le duelen los problemas de Oriente Medio como le dolían los de Vietnam, sigue trabajando para la FAO por los pueblos con hambre, indignada por la prepotencia de los poderosos. Siempre tratando de juntar medicinas para los Médicos sin Fronteras, sé que siguen las reuniones en su casa de París, sigue confundida, inquieta y preocupada por el futuro del mundo...

En fin, Mafalda sigue viva, viva en el alma de muchos que aún soñamos, niña como siempre aunque el mundo no haya mejorado mucho en estos 50 años. Es fácil encontrar la mirada de Mafalda al mirar el globo terráqueo y pensar que aún hay muchos que la miran como ella, con ojos que no se conforman, con ojos que protestan, con ojos que viven en la atmósfera del optimismo y de la justicia. Esos ojos, junto a los míos, te desean un buen día, querida Mafalda, por otros 50 años tan intensos y llenos de nobles ideales.



domingo, 8 de enero de 2012

Alma de Tuareg

"Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis de todo. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa... En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!"


Los tuareg han sido siempre, en Europa, un producto de la imaginación popular: jinetes sobre elegantes camellos, viajeros en una tierra infinita, los últimos pueblos libres sobre nuestro planeta. Su conocimiento está teñido de ideas románticas, pero la realidad de estos grupos pastores muestra una difícil adaptación a un medio áspero, frecuentes períodos de hambre y una libertad restringida a las necesidades de pastos para sus rebaños, de los que los tuareg son absolutamente dependientes. La escasez de alimentos les ha obligado a practicar el pillaje como actividad económica, pero en la antigüedad fueron un pueblo poderoso y temido, en guerra permanente contra las ricas ciudades de la cuenca del Níger. En época colonial y, después, con la creación de las naciones africanas, han sostenido luchas desesperadas para mantener su independencia y libertad de movimientos. En la actualidad, su destino es la sedentarización y la necesidad de buscar nuevos medios de vida.

"Me gustaría conservar por siempre la admiración de la primera mirada. Guardar en mí el alma nómada, el corazón Tuareg. No sé por cuánto tiempo seguirán teniendo los jóvenes la oportunidad de descubrir diferentes mundos en una vida. El hecho de crecer en un universo que escapa al tiempo y de explorar acto seguido civilizaciones tan separadas unas de otras posee un inestimable valor.

La vida se enriquece con todas esas diferencias. Sin embargo, nosotros, los nómadas, los hombres libres y sin edad, nos vemos amenazados por el tiempo. Es difícil saber durante cuántos años más podremos sobrevivir en esa tierra sedienta en la que ya no llueve. Nuestros antepasados optaron por el desierto para ser libres, aunque hoy en día pagan con su vida esa libertad. Todos los años, el desierto pierde un poco más de vida, y éste es el porqué de mi lucha para que los niños tuaregs vayan a la escuela, ya que, en el futuro, uno tendrá que ser muy rico para hacer suficiente acopio de agua y alimentos.


Son cada vez más los nómadas que se van al desierto con sus cisternas para matar la sed del ganado. Los pastores de rebaños pequeños carecen de medios para ello. Los niños deben contar con la libertad de elección entre el desierto y la ciudad.
Conseguiremos evolucionar porque poseemos el sentido del compromiso. Si nos implicamos, vencemos. Cuando iba a la escuela, los otros niños nos miraban al cuello para ver si llevábamos colgando alguna suerte de amuleto que les permitiera comprender por qué éramos los mejores. Nuestro único misterio era saber desear.

Sigo estando convencido de que todas las civilizaciones necesitan soñar con una tierra en la que todos los hombres caminen en libertad hacia los amplios horizontes, en la que las vidas se contenten simplemente con abrazar el ritmo de la naturaleza, en la que los seres obtengan su felicidad mediante la belleza, la fe, lo invisible y lo inmaterial. Los nómadas llenan los ensueños de los urbanícolas, e incluso en el caso de que nos alejemos de las tierras que nos vieron nacer, lucharemos todos para que, en el corazón de las ciudades, el alma del nómada siga siendo eterna, y su mirada, siempre virginal.
 
Es Francia la que me ha abierto los ojos, porque las raíces tienen sentido cuando se salen de la tierra y tienden hacia un más allá. La diversidad de paisajes, la sorpresa de los habitantes de las grandes ciudades y su extraña agitación me han hecho comprender hasta qué punto la tierra necesita del desierto, de su belleza, de su silencio y de la fuerza de sus horizontes. 







Ese silencio pone de relieve el ensanchamiento de vuestra vida, a la que añade densidad. Me siento orgulloso de ser un Tuareg y de vivir en Francia. Estadlo vosotros también de ser lo que sois y tened fe en vuestra hermosura."



sábado, 10 de diciembre de 2011

"El mundo puede cambiar, pero no va a cambiar solo".

Amnistía Internacional encendió su primera vela en 1961, y su llama todavía no se ha extinguido porque siguen siendo muchos los que todavía viven sin libertad.

Esa vela que prendió hace 50 años el abogado británico Peter Benenson continúa ardiendo por todos aquellos presos de conciencia encarcelados por expresar públicamente su opinión y por aquellos que fueron torturados, secuestrados o desaparecieron un día sin más.

Inspirado en el pensamiento del filósofo francés Voltaire ("Detesto tus opiniones, pero estoy dispuesto a morir por defender tu derecho a expresarlas") y tras conocer que dos estudiantes portugueses habían sido encarcelados por brindar por la libertad en el régimen dictatorial de Salazar, Benenson decidió que había llegado el momento de pasar a la acción.

Así, publicó un artículo en la edición del diario británico 'The Observer' titulado 'Los presos olvidados', en el que hacía un llamamiento por la amnistía, con la intención de presionar a los gobiernos y conseguir que liberaran a los hombres y mujeres encarcelados por sus creencias políticas o religiosas.

Su llamamiento no sólo no pasó inadvertido sino que tuvo un gran recibimiento en todo el mundo. Amnistía Internacional comenzaba a dar sus primeros pasos.

Se cumplen 50 años de aquel primer grito contra la opresión y la tiranía que lanzó Benenson, pero todavía hay muchos lugares en el mundo en el que la libertad continúa amordazada.

La organización, que fue galardonada en 1977 con el Premio Nobel de la Paz, está presente en la actualidad en más de 150 países y cuenta con más de tres millones de miembros y simpatizantes, gracias a los cuales se autofinancia, ya que ha renunciado a las subvenciones de gobiernos nacionales y a las donaciones de partidos políticos para mantener su independencia. Y pese a que en sus 50 años de historia la exigencia de libertad, justicia y dignidad ha dejado de ser algo marginal para convertirse en un asunto global, Amnistía es consciente de que los retos y desafíos aún son enormes. Por eso, piden ayuda para conseguir llevar luz aquellos lugares y personas que viven sin esperanza.

La lucha contra las violaciones de derechos humanos en el mundo ha avanzado mucho desde 1961, pero todavía hay millones de personas que no pueden expresar sus opiniones sin temor a represalias que pueden incluso costarles la vida o que sufren torturas y malos tratos por decir en voz alta lo que piensan o que viven en la más absoluta de las miserias, víctimas de la exclusión, o que esperan en un corredor de la muerte el día fijado para su ejecución.
Son también millones las mujeres y niñas que son víctimas de la violencia por el simple hecho de serlo o que ven como no se respetan sus derechos sexuales y reproductivos.

Y millones los que tienen que salir de sus países huyendo de guerras fratricidas o que buscan un futuro mejor más allá de sus fronteras que muchas veces termina en pesadilla o en un camino de ida y vuelta, a merced de la pobreza, la violencia o las violaciones de derechos humanos de los que trataban de huir.
Acabar con la pena de muerte, con la impunidad y llevar ante la Justicia Internacional a los autores de crímenes de lesa humanidad son otros de los desafíos que se ha marcado la organización, convencida de que "el mundo puede cambiar, pero no va a cambiar solo".




viernes, 9 de diciembre de 2011

Bookcamping otro sueño hecho realidad

"La libertad consiste en poder hacer lo que se debe hacer".

Tenemos la universidad de la calle y ahora la biblioteca libre: Bookcamping, una biblioteca virtual, abierta y colaborativa donde los amantes de la lectura puedan subir sus libros favoritos, recomendar obras e incluso debatir en red sobre un determinado texto. En definitiva, una red social hecha por los lectores, por y para ellos. Parece un sueño, pero no lo es. Un grupo de ciudadanos que se conocieron durante los primeros días del movimiento 15-M lo está poniendo en marcha bajo la etiqueta de #bookcamping. Una utopía que no finaliza con la creación de esta biblioteca virtual, sino que es sólo el inicio de un largo recorrido, es una apuesta por la cultura libre.

¿Y tu, qué libro te llevarías a tu plaza/acampada/bookcamping?




jueves, 10 de noviembre de 2011

La carta falsa

Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tenían por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana, y que esa dignidad y esos derechos no se han respetado.

Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, un mundo lleno de miseria con seres indefensos y atemorizados.

Considerando que la libertad de palabra, la libertad de expresión y la libertad de creencias son solo utopías en muchos rincones del planeta.

Considerando que el Régimen de Derecho ha fallado en cuanto a proteger lo derechos humanos,

Considerando que las relaciones amistosas entre las naciones sólo buscan  el trueque vulgar.

Considerando que no se ha conseguido promover el progreso social y  elevar el nivel de vida dentro de un concepto amplio de la libertad.

Considerando que los Estados Miembros al igual que la Organización de las Naciones Unidas, no han cumplido su compromiso de asegurar el respeto universal y efectivo a los derechos y libertades fundamentales del hombre.

Los pobres del mundo, es decir, la gran mayoría de la población,  DECLARAMOS ELIMINADA LA CARTA UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS como ideal común por la que todos los pueblos y naciones iban a esforzarse, por la que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promoverían, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y asegurarían, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción.

Y NOS VEMOS COMPELIDOS AL SUPREMO RECURSO DE LA REBELIÓN CONTRA LA TIRANÍA Y LA OPRESIÓN. Porque todos y cada uno de los artículos de la carta son simple letra, vanas palabras, falsas promesas:

1. Es falso que todos los seres humanos nazcan libres e iguales en dignidad y derechos.

2. Es falso que se tengan los mismos derechos sin diferencia de raza, religión, sexo, creencias, u origen.

3. Es falso que todos los individuos tengan derecho a la vida, la libertad y la seguridad de su persona.

4. La esclavitud y la servidumbre siguen sin ser abolidas.

5. Continuan las torturas, y los tratos crueles inhumanos y degradantes.

6. Al ser humano no se le reconoce en todas partes su personalidad jurídica.

7. No todos somos iguales ante la ley, ni la ley nos protege a todos de igual manera.

8. Siguen habiendo detenciones arbitrarias, ya no se es inocente hasta probar la culpabilidad.

9. No hay respeto por la vida privada.

10. No existe la libre circulación por el mundo.

11. La libertad de pensamiento, conciencia o religión es inexistente en muchos lugares del planeta.

12. La libertad de expresión y de opinión es completamente relativa y en muchos sitios no existe.

13. Es absolutamente falso que toda persona pueda participar en el gobierno de su país, ni directamente, ni por medio de representantes.

14. Es falso, falso y completamente falso que tengamos derecho a la seguridad social,

15. Es definitivamente falso que tengamos derecho a un trabajo, a la libre elección de nuestro trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo, y a protección contra el desempleo.

16. La educación no es gratuita y es falso que todos tengamos acceso a ella.

17. Muchos estados, muchas empresas, muchos hombres, demasiados diría yo, realizan diariamente actos que se saltan olímpicamente los derechos y libertades de las personas, y ellos a su vez se creen con derecho a hacerlo.


miércoles, 19 de octubre de 2011

Atrapados en la red

"El sentido de la felicidad es rellenado por el vacío plástico de la publicidad."

En este mundo en que vivimos estamos llamados a ser buenos ciudadanos, que no es otra cosa que encajar bien en el sistema productivo y ser dóciles políticamente hablando. Esta es la esencia del éxito del sistema democrático-capitalista en el que estamos inmersos, unas directrices muy simples y que cumplimos a rajatabla con nuestro ritmo normal de vida: producir y consumir. Y a su vez esto reduce nuestro tiempo a dos simples facetas, la del trabajo y la del tiempo libre. Pero en este engranaje -del que sólo somos una pieza fácilmente intercambiable- nos han convencido de que lo importante es ser productivos, mientras que al tiempo libre se le ha otorgado muy poca o nula importancia, de tal suerte que al condicionar con ataduras nuestra vida productiva, también nuestro tiempo libre se ve atrapado en las redes del sistema, aunque en los medios se nos trate de vender la ilusión de una libertad en aumento.

Nuestra cultura -esa que tanto defendemos- cumple también su función, por supuesto, y se encarga de poner la marca de la semejanza a todo lo que toca, en un sistema tan bien engranado como este, la uniformidad es imprescindible, y nuestra vieja amiga la cultura lo hace a la perfección y salvo muy contadas excepciones, nuestra cultura se ha convertido en una pieza más del engranaje que invita a hombres y mujeres a renunciar a su condición de ser el fin en si mismos, para resignarse a ser simples medios del sistema y poder llegar a tener una dudosa dignidad.

Y la crítica va en el sentido de que nuestro tiempo libre ha sido condicionado de tal forma que -fuera del trabajo- el hombre evita pensar y se limita sólo a imaginar, a alejarse de la realidad para obtener de ello un descanso. Nuestra vida activa se ha convertido en una rutina y el tiempo libre es una proyección de ese tiempo activo, viene el aburrimiento y tratamos de combatirlo con los medios ofrecidos por el mismo sistema en un círculo de acondicionamiento sin límites.

Visto de esta manera parece que distanciarse de las influencias del mercado es imposible, estamos dentro de él y si lo hiciésemos, llegando a la desconexión total, nos convertiríamos en solitarios inadaptados, golpeados fuertemente, primero con la impotencia económica (desechados por la sociedad) y después por la impotencia espiritual. Al mirarnos a un espejo nos quedaría la impotencia total que lanzaría gritos desde nuestro interior pero que no tendrían ningún eco en el exterior. ¿Si nos atuviésemos a la máxima de: "Pienso luego existo", estaríamos abocados al final de la existencia?


jueves, 25 de agosto de 2011

Muchas otras formas de matar la libertad

Por ejemplo con el juego on-line, y más concretamente con el póker en internet. Tanto si se trata de personas jubiladas que se ven atrapadas por esta trampa mortal, como de jóvenes estudiantes que llevan a sus padres al suicidio por un cúmulo de deudas de juego. A tomado tanto auge en la actualidad que "el inocente juego de póker" es uno de los regalos más común en las navidades y cumpleaños; en todos los ambientes se habla del tema con total naturalidad y en la televisión salen programas a diario que incitan a los ya enganchados para que suban sus apuestas, y a los desprevenidos observadores a meterse de lleno en el -supuestamente- suculento negocio.

Pero la realidad es que está teniendo efectos tan devastadores como la peor de las drogas, y los gobiernos tan panchos como si nada ocurriese. Un caso muy sonado es el del hijo de un senador estadounidense que asaltó un banco para jugar al póker en internet. Una mujer robó 65.000 dólares en el mismo lugar de trabajo para alimentar su adicción a raspar billetes de lotería. Y claro, el gobierno no dice nada porque se lleva alrededor del 35% del dinero apostado, mucha tela que de ninguna manera quiere dejar de recibir.

Los índices de juego patológico en todo el mundo siguen creciendo con la legalización de todos estos sitios de apuestas on-line, lo que indica que la única manera de hacerlos decrecer es prohibiendo. Una impresionante hipocresía gubernamental, que se lava las manos con campañas antidroga, mientras los niños juegan a la ruleta en internet, y en casi todos los ambientes ves a varios de tus compañeros de trabajo con ojeras que les llegan a las rodillas porque han estado jugando toda la noche, y en poco tiempo sus vidas y las de sus familias arruinadas. Así va nuestro mundo actual, por todos lados se habla de libertad, mientras que lo común es lucir grilletes, ya no en las manos y pies, sino en la voluntad.

domingo, 5 de junio de 2011

lunes, 30 de mayo de 2011

Algunos no indignados

"El hombre sólo será libre cuando el último rey sea ahorcado con las tripas del último sacerdote".
                                                                                                                                                   Diderot
Parecen algo fuertes las palabras de Diderot, pero se acercan mucho a la necesidad de prescindir de figuras que sólo acarrean gastos superfluos mientras que no aportan nada a la sociedad sino todo lo contrario; en el caso de los curas (y demás personajes que se enriquecen a costa de cuestiones religiosas de todo tipo) una verdadera aberración por cuanto engañan a los incautos con la salvación de sus almas; y en el caso de monarcas y gobernantes corruptos, una desgracia por cuanto prometen a su pueblo lo que nunca van a cumplir. De algo estaba muy seguro Diderot, y es de que tanto unos como otros nos han mantenido siempre encadenados.

sábado, 2 de abril de 2011

Nosotros decimos NO

Nosotros decimos NO al elogio del dinero y de la muerte. Decimos NO a un sistema que pone precio a las cosas y a la gente, donde el que más tiene es el que más vale, y decimos NO a un mundo que destina a las armas de guerra dos millones de dólares cada minuto, mientras cada minuto mata treinta niños por hambre o enfermedad curable. La bomba de neutrones que salva a las cosas y aniquila a la gente, es un perfecto símbolo de nuestro tiempo. Para el asesino sistema que convierte en objetivos militares a las estrellas de la noche, el ser humano no es más que un factor de producción y de consumo y un objeto de uso; el tiempo, no más que un recurso económico; y el planeta entero una fuente de renta que debe rendir hasta la última gota de su jugo. Se multiplica la pobreza para multiplicar la riqueza, y se multiplican las armas que custodian esa riqueza, riqueza de poquitos , y que mantienen a raya la pobreza de todos los demás, y también se multiplica, mientras tanto la soledad: nosotros decimos NO a un sistema que no da de comer ni da de amar, que a muchos condena al hambre de comida y a muchos más al hambre de abrazos.
Decimos NO a la mentira. La cultura dominante, que los grandes medios de comunicación irradian en escala universal, nos invita a confundir el mundo con un supermercados o una pista de carreras, donde el prójimo puede ser una mercancía o un competidor, pero jamás un hermano. Esa mentirosa cultura, que cursimente especula con el amor humano para arrancarle plusvalía, es en realidad una cultura del desvínculo: tiene por dioses a los ganadores, los exitosos dueños del dinero y el poder, y por héroes a los uniformados rambos que les cuidan las espaldas aplicando la Doctrina de seguridad Nacional. Por lo que dice y por lo que calla, la cultura dominante miente que la pobreza de los pobres no es un resultado de la riqueza de los ricos, sino que es hija de nadie, proviene de la oreja de una cabra o de la voluntad de Dios, que hizo a los pobres perezosos y burros. De la misma manera, la humillación de unos hombres por otros no tiene porqué motivar la solidaria indignación o el escándalo, porque pertenece al orden natural de las cosas: las dictaduras latinoamericanas, pongamos por caso, forman parte de nuestra exhuberante naturaleza y no del sistema imperialista del poder.
El desprecio traiciona la historia y mutila al mundo. Los poderosos fabricantes de opinión nos tratan como si no existiéramos, o como si fuéramos sombras bobas. La herencia colonial obliga al llamado Tercer mundo, habitado por gente de tercera categoría, a que acepte como propia la memoria de sus vencedores y a que compre la mentira ajena para usarla como si fuera la propia verdad. Nos premian la obediencia, nos castigan la inteligencia y nos desalientan la energía creadora. Somos opinados, pero no podemos ser opinadores. Tenemos derecho al eco, no a la voz, y los que mandan elogian nuestro talento de papagayos. Nosotros decimos NO: nos negamos a aceptar esta mediocridad como destino.
Nosotros decimos NO al miedo. NO al miedo de decir, al miedo de hacer, al miedo de ser. El colonialismo visible prohibe decir, prohibe hacer, prohibe ser. El colonialismo invisible, más eficaz, nos convence de que no se puede decir, no se puede hacer, no se puede ser. El miedo se disfraza de realismo: para que la realidad no sea irreal, nos dicen los ideólogos de la impotencia, la moral ha de ser inmoral. Ante la indignidad, ante la miseria, ante la mentira, no tenemos más remedio que la resignación. Signados por la fatalidad, nacemos haraganes, irresponsables, violentos, tontos, pintorescos y condenados a la tutela militar. A lo sumo, podemos aspirar a convertirnos en prisioneros de buena conducta, capaces de pagar puntualmente los intereses de una descomunal deuda externa contraída para financiar el lujo que nos humilla y el garrote que nos golpea.
Y en este cuadro de cosas, nosotros decimos NO a la neutralidad de la palabra humana. Decimos NO a quienes nos invitan a lavarnos las manos ante las cotidianas crucifixiones que ocurren a nuestro alrededor. A la aburrida fascinación de un arte frío, indiferente, contemplador del espejo, preferimos un arte caliente, que celebra la aventura humana en el mundo y en ella participa, un arte irremediablemente enamorado y peleón. ¿Sería bella la belleza si no fuera justa?, Sería justa la justicia si no fuera bella?. Nosotros decimos NO al divorcio de la belleza y de la justicia, porque decimos sí a su abrazo poderoso y fecundo.
Ocurre que DECIMOS NO, y diciendo no, ESTAMOS DICIENDO SÍ.
Diciendo NO a las dictaduras, y NO a las dictaduras disfrazadas de democracias, nosotros estamos diciendo SÍ a la lucha por la democracia verdadera, que a nadie negará el pan ni la palabra y que será hermosa y peligrosa como un poema de Neruda o una canción de Violeta.
Diciendo NO al devastador imperio de la codicia, que tiene su centro en el norte de América, nosotros estamos diciendo SÍ a otra América posible, que nacerá de la más antigua de las tradiciones americanas, la tradición comunitaria: la tradición comunitaria que los indios de Chile defienden, desesperadamente, de derrota en derrota, desde hace cinco siglos.
Diciendo NO a la paz sin dignidad, estamos diciendo SÍ al sagrado derecho de rebelión contra la injusticia y su larga historia, larga como la historia de la resistencia popular en el largo mapa de Chile.
Diciendo NO a la libertad del dinero, nosotros estamos diciendo SÍ a la libertad de las personas: libertad maltratada y lastimada, mil veces caída, como Chile, y como Chile, mil veces alzada.
Diciendo NO al egoísmo suicida de los poderosos, que han convertido al mundo en un vasto cuartel, nosotros estamos diciendo SÍ a la solidaridad humana, que nos da sentido universal y confirma la fuerza de fraternidades más poderosas que todas las fronteras con todos sus guardianes: esa fuerza que nos invade, como la música de Chile, y como el vino de Chile nos abraza.
Y diciendo NO al triste encanto del desencanto, nosotros estamos diciendo SÍ a la esperanza, la esperanza hambrienta y loca y amante y amada, como Chile: la esperanza obstinada como los hijos de Chile rompiendo la noche.

Eduardo Galeano.

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