Mostrando entradas con la etiqueta Acción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Acción. Mostrar todas las entradas

jueves, 13 de octubre de 2011

Los tiempos de la vergüenza, la mediocridad y la renuncia

"Alguien ha dicho que nos ha tocado vivir los tiempos de la vergüenza, la mediocridad y la renuncia. Vergüenza por el abandono de los principios que nos deberían ayudar a afrontar y superar los retos de una crisis económica fabricada por un capitalismo rampante; mediocridad porque se ha desarrollado una visión alicorta de la situación política y económica; y renuncia, porque todos, en un escenario de corresponsabilidad, estamos consintiendo y propiciando esa situación".
                                                                                                                                   Baltasar Garzón.

Pero yo diría que la vergüenza no la hemos perdido ahora sino que ésta ya había desaparecido de nuestro entorno desde hace mucho tiempo, y que la mediocridad nos viene acompañando como nuestra sombra sobre todo cuando el sol ha sido más fuerte y cuanta más luz hemos tenido en nuestros rostros, en cuyos momentos nuestra sombra ha sido larga y sólida, casi palpable. 

Pero el punto final lo hemos puesto al renunciar a nuestros sueños con nuestra indiferencia ante lo que está pasando. El letargo en el que vivimos se demuestra por el desinterés ante el sistema que -afortunadamente- está en decadencia. La insensibilidad y la indiferencia no podrían ser más nocivos que hoy, cuando hace falta acción decidida para llenar el vacío dejado por las clases que ostentan el poder y que han sucumbido al vendaval de los mercados convirtiendo lo que debería ser sólo economía en la esencia de la sociedad.

No había visto nunca tanta falta de compromiso, no hablo de revoluciones ni de rebeliones, hablo de que los hombres y mujeres de a pie que conocen quién es decente entre ellos, se junten y digan: esta persona vale y la queremos al frente, en reemplazo de aquel gobernante corrupto. La actitud generalizada de que todo está mal y todos los políticos son iguales no lleva a ninguna parte; la rabia puede ser encauzada hacia el compromiso, la indiferencia empuja al abismo. Si la hemos perdido, volvamos a tener un poco de vergüenza; si la época de la abundancia nos hizo mediocres, es tiempo de reconocer que hoy nada nos sobra; y si todo ya nos da igual, pensemos que hay hijos, nietos, hermanos menores, primos, amigos, vecinos que aún necesitan de nuestro compromiso.


martes, 5 de julio de 2011

¿Y tu cómo lo ves?

"Algunas personas ven el mundo como es y se preguntan: ¿Por qué?
Otras, vemos el mundo como nos gustaría que fuera, y nos preguntamos: ¿Por qué no?"
Robert Kennedy.

Puede ser que algunos ya nos hemos cansado de los sustantivos, aunque la mayoría de gente que conozco a diario sólo piensa en ellos. Mientras me vienen a la mente sólo verbos, muchos se quedan en los objetos. Por ejemplo la palabra "regalo". ¿No son encantadores todos los regalos? Pues me temo que es la acción la que tiene un verdadero significado y puede venir en diversas presentaciones: regalar, compartir, dar, donar.

Ahora viene un sustantivo usado en plural pero del que pocos extraen la esencia: "Vacaciones"; ¿no es acaso mejor descansar, disfrutar, reir, cantar, bailar, correr, saltar, amar, abrazar, en lugar de la comida, la bebida, el sol, la playa y todas esas cosas del verano que nos obligan a regresar al trabajo con síndrome postvacacional?

Otra palabra famosa: "Fiesta"; ¿qué es? ¿alcohol, tabaco, chic@s, ligues? Alguien diría: Yo salgo para conocer "gente", lo de gente suena bastante etéreo, y los sitios frecuentados se prestan para todo menos para relacionarse ya que no se puede ni hablar por el volumen de la música. ¿Te gustan el Facebook, las redes sociales, el blog, el Twitter? 300 amigos en cada sitio, pero es difícil que encuentres a uno con quien hablar cara a cara, todos tienen sus ocupaciones, su trabajo, sus clases, sus cosas.

Hoy pienso en verbos, en acciones, en movimiento, no pienso en democracia, ni en libertad, ni en los bancos, ni en la justicia o las injusticias; hoy creo que todos nos volvemos verbo y hacemos lo que hay que hacer.

Han actualizado recientemente