martes, 1 de marzo de 2011

Olvidadas

Los invito a enumerar los problemas más serios de este siglo. Para Naciones Unidas serían las metas del milenio:
  1. Erradicación de la pobreza extrema y el hambre
  2. Acceso universal a la educación primaria
  3. Promover la igualdad de géneros
  4. Reducción de la mortalidad infantil
  5. Mejorar la salud materna
  6. Combatir el VIH/SIDA y otras enfermedades
  7. Asegurar la sostenibilidad medioambiental
  8. Desarrollar asociaciones globales.
La gran mayoría de la gente pensaría en la crisis económica y financiera, unos cuantos millones en el problema del empleo, otros en el cambio climático, los ricos en seguir manejando los hilos del mundo para acrecentar sus fortunas, pero ¿a alguien se le han pasado por la cabeza los 1,4 millones de personas -casi todas mujeres-, que cada año son sometidas a la exclavitud sexual?

El mundo experimenta una explosión de las redes que roban, compran y esclavizan a niñas y mujeres; las mismas fuerzas que en teoría habrían de erradicar la esclavitud la han potenciado a una escala sin precedentes. Estamos presenciando el desarrollo de una cultura de normalización del robo, compraventa y corrupción de niñas y adolescentes en todo el planeta, que tiene como finalidad convertirlas en objetos sexuales de renta y venta.

Ciertamente que las cifras son alarmantes; culpamos a esos miserables hombres de negocios que tienen redes de prostíbulos en Turquía, o a los jakuzas japoneses; culpamos a quienes comercian con personas como si se tratara de objetos, pero no culpamos a la permisiva sociedad que da alas a tan lucrativo negocio, no señalamos al que paga por un "servicio" sexual, convirtiendo a una persona en esclava. La hipocresía encarnada. El oficio más antiguo dirían algunos, pero al mismo tiempo la vergüenza más grande para la humanidad que a un negocio tan terrible y tan conocido, no se le pueda poner coto. Si existe la mendicidad es porque mucha gente da limosnas esperando con ello aliviar su propia  conciencia; si existen la prostitución y la esclavitud sexual es porque toleramos  y lo que es peor, negociamos, con la dignidad humana. 

De todos es sabido que los países nórdicos son punteros a nivel mundial en educación, y justamente son ellos el ejemplo a seguir, ya que han penalizado el consumo de sexo comercial y protegido legalmente a las mujeres que son víctimas de la esclavitud sexual comercial. Educación y cultura parecen las palabras claves, pero desafortunadamente nos falta mucho al respecto, estamos en pañales.



10 comentarios:

aina dijo...

No dejas opción a comentar, siempre tienes razón. Agradecerte que nos recuerdes estas cosas que a veces, por lejanía, tenemos tan olvidadas.
Un beso.

Juan Navarro dijo...

El otro día leía que el porcentaje de la población esclava -esclava significa sometida a esclavitud- era superior a la que había cuando ésta se abolió. Y, sin embargo, hablamos de libertad. Algunos de esos esclavos trabajan en fábricas cuyos productos compramos alegremente, como Nike, Adidas o Zara. Todos tenemos un esclavo en casa, todos somos hipócritas, todos somos desalmados.

RGAlmazán dijo...

Sin embargo somos los números uno en pederastia en Europa. Los países escandinavos nos quedan cada vez más lejos. Y hoy, bajo la apariencia de normalidad, la esclavitud está presente y lo consentimos.

Salud y República

Dirty Clothes dijo...

Vivimos rodeados de tanta desgracia y miseria que es imposible acordarse y lamentarse por todo... pobres víctimas... :(

dirty saludos¡¡¡¡¡¡¡¡

Alba dijo...

Pfff, por qué se me antoja que esas metas son... imposibles?

Felipe dijo...

El negocio del sexo mueve ingentes cantidades de dinero.Las mafias de la explotación sexual y el proxenitismo parece que tienen barra libre.

Es la nueva plaga del siglo XXI consentida y en connivencia con gran parte de la ciudadanía y de los entes públicos.

Saludos

Balovega dijo...

Buenas noches Dean..

Una entrada estelar como siempre.. como numero 9 pondría...

Los niños deben ir a la escuela, hacer deporte, jugar con sus amigos, no trabajar.

Sin embargo, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), hay en el mundo unos 165 millones de niños que trabajan. Tienen entre 5 y 14 años, y trabajan... ¿triste, no?

Un besote grande y bello amanecer

Periodista en Babia dijo...

Lo de regular el sexo de pago siempre ha estado presente en el debate pero parece que nadie le quiere poner el cascabel al gato.

En cuanto a las mujeres esclavizadas, tan culpable es el criminal que las somete como el que abusa de ellas buscando satisfacción momentánea.

Un saludo!

Arwen dijo...

La esclavitud sexual a la que se enfrentan muchos niños en el mundo es de las peores enfermedades que tenemos....

Un abrazo Dean y gracias por tu implicación para con los demás.

Arwen

Arwen dijo...

Dean, pese a las inclemencias del tiempo, disfrutemos y vivamos a tope el glorioso fin de semana.

Besosssssssss ;D

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