Una tercera parte de la población mundial sufre la censura de internet, el mayor ejemplo es China. Por eso se pretende derribar esas barreras mediante un sistema informático que actúe en los más de 40 paises (China, Irán, Birmania, Siria, Cuba entre otros) donde millones de usuarios se ven afectados, pero no sólo ellos, sino todo el mundo, ya que la desinformación puede poner en peligro la salud del mundo, hay que recordar los juguetes chinos con plomo, la leche adulterada, la epidemia de SARS.
No hay cuña que más apriete que la del mismo palo, es así como el régimen chino -el hueso más duro de roer- tiene como principales luchadores en su contra, a los ingenieros informáticos chinos en el exilio. China invierte muchos recursos en el bloqueo de internet, pero gigantes como Google tienen gente trabajando para que esa censura deje de funcionar.
Las dictaduras le temen a la libertad de expresión, a la libertad de información y en general a todo tipo de libertad, por eso el Consorcio para la libertad global de internet fundado por el chino Shiyu Zhou perteneciente al grupo Falum Gong, es perseguido brutalmente por el régimen chino. Esta compañía se dedica a informar y conectar a los ciudadanos del mundo que viven en sociedades cerradas, mediante una red libre, y constituye el salvavidas de muchas personas que viven en estos regímenes dictatoriales.
