sábado, 7 de abril de 2012

¿Se borrarán también los sentimientos?

"Si algún día te despiertas en una casa extraña, pero agradable; con personas desconocidas, pero amables; en una cama rara, pero comoda; tranquilo, seguramente estás en casa".

Recuerdo que cuando era niño no necesitaba guía telefónica sino que podía recordar los números de teléfonos de todos mis amigos, familiares, e incluso los números del DNI de mis padres y hermanos. Ahora uso la memoria del móvil para ello.

Hoy me llega la noticia de que mi padre tiene alzheimer y se disparan en mi todas las alarmas. ¿Estaré llevando un ritmo de vida que me conduzca también a ello en el futuro? Pienso que se pueden hacer muchas cosas para prevenirlo.

En primer lugar, ejercitar el cerebro, porque, como cualquier otro músculo, si no se entrena, se atrofia. Actualmente esto se ha convertido en un reto, porque contamos con tecnología que hace todo para que no pensemos ni memoricemos nada, para que hagamos el mínimo esfuerzo.

Si siempre haces lo mismo de la misma manera, tu mente se acostumbra a una rutina y no se crean nuevas conexiones entre las células del cerebro. Por eso, es importante retarlo, sacarlo de sus esquemas y plantearle nuevas tareas. Con juegos para la memoria como el sudoku, el ajedrez, los anagramas, leer con velocidad, el hacer crucigramas, etc.También hay juegos de mesa que involucran preguntas y respuestas que son entretenidos y son excelentes para memorizar datos. Con ejercicios de entrenamiento que involucren memorizar (recordar cualquier lista o esquema), visualizar (por ejemplo si quieres recordar el nombre de una persona visualiza cómo es, qué hace, y otras características), razonar (entender algo mediante asociación de ideas) y resolver problemas de lógica. 

Salir de la comodidad y realizar tareas complejas como preparar la declaración de la renta, leer un libro sobre cómo abrir una nueva empresa y seguir las instrucciones paso por paso, armar un mueble. Leer y contar historias. Aprender otro idioma. 

Hacer ejercicio físico regularmente ya que el sedentarismo contribuye al desarrollo de condiciones como la hipertensión que pueden afectar la memoria. 

Evitar la tele ya que mientras más tiempo gastemos en actividades que no retan al cerebro, más probabilidad hay de que perdamos las pocas neuronas que tenemos.




10 comentarios:

Felipe dijo...

Terrible enfermedad la de Alzheimer.Mi suegro la padeció y fue todo un calvario.Murió sin saber quién era y cómo había vivido.

Siento de corazón lo de tu padre y me atrevo a pedirte que tengáis con él mucha paciencia porque,a veces,esta maldita enfermedad es desesperante.

Un fuerte abrazo,Dean

VerboRhea dijo...

En primer lugar, Dean, te mando un abrazo y mucho ánimo para esa situación familiar por la que estáis atravesando.
Yo también soy memoriona. Nunca uso agendas para apuntar las cosas, salvo lad el móvil, así que ya no lo soy tanto.

Y sí, como reza en la cita con la que encabezas la entrada, si algún día desgraciadamente llegáramos a no reconocer lo que nos rodea, que, al menos, no nos sintamos extraños en ese mundo nuestro que ya no recordamos. Y eso solo lo conseguiremos con amor y paciencia. ¡Mucho ánimo!
Otro abrazo

emejota dijo...

Mucha fuerza, Dean, el alzeheimer me hace pensar en la muerte encubierta que se presenta paulatinamente antes de se materialice globalmente.
Por ello conviene vivir cada día como si fuera el último y procurar encontrar algo digno de recordar de cada uno. Bs.

RGAlmazán dijo...

El alzheimer es una enfermedad tremenda. Por desgracia te deja sin identidad.
Es cruel e irreversible.
En fin, deberíamos hacer todo para evitarlo, pero aún así nos puede llegar.
Te deseo lo mejor y, como dice Felipe, paciencia.
Un abrazo

Salud y República

Logan y Lory dijo...

Es posible que la tecnología haya contribuído a que nuestras neuronas vayan aletargándose hasta el punto de convertirnos en alguien desconocidos para nosotros mismos.

Tu noticia del alzheimer de tu padre nos ha impactado. Solo podemos darte un abrazo y desearte fuerza y serenidad para sobrellevar algo tan duro.

Emilio Manuel dijo...

Lo siento Dean, es duro tener en el entorno querido una persona con esa enfermedad.

Hace unos días trataba con familiares esta enfermedad más propia de personas de edad, aunque comienza a darse en medianas edades, comparándola, salvando la grandes diferencias, con el autismo, nos referíamos especialmente a la ausencia de afectividad y de emociones que se suelen producir en ambos casos.

Las personas que están en el entorno de tu padre seguramente se tendrán que replantear su modo de vida, aunque si se encuentra en los primeros estadios de la enfermedad hoy existen fármacos que la hacen que progrese más lentamente.

Un saludo Dean

Las Gemelas del Sur dijo...

Terrible noticia, Dean.
Dura regresión al limbo de donde vinimos, desaparecen los recuerdos, pero me resisto a creer que no permanecen los sentimientos. No dejes de darle todo el afecto del que seas capaz.

Besos Calados.

Misón dijo...

qué razón tienes, cada día la usamos menos! Muchas veces he mandado a mi hija a la tienda y para comprar cinco cosas me decía que se las apuntase en un papel. Yo le decía lo mismo que tú, que me sabía los nº de tfn, y ahora no somos capaces de memorizar ni la lista de la compra.

Maria... dijo...

Hola Dean ! Siento lo de tu padre . Tiene que ser duro , te mando mucho animo y un abrazo grande.
Yo siempre estoy con el tema de la salud pero creo que es lo único importante.
Mucho amor para tu padre que creo que es lo que mas necesita.

Maria

Lakacerola dijo...

Mi abuela tiene alzheimer y sé lo que es eso, muy difícil de llevar sobre en una familia. Animo.
Un abrazo.

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