lunes, 13 de febrero de 2012

Toda una vida privadas de la sonrisa

Los musulmanes han sido nuestros maestros: Matemáticos, Filósofos, Astrónomos, Poetas. Ellos  han dado forma a nuestra sociedad: El urbanismo, la ingenieria, la medicina, la  gastronomía, nuestro idioma. Hemos compartido con ellos durante siglos cultura, sociedad, vida; juntos hemos hecho la historia. Pero su religiosidad les ha impedido evolucionar y se han quedado anclados en el pasado. La libertad, ya sea religiosa, política, o sexual está lejos de ser un derecho fundamental. Las desigualdades sociales  mantienen a las mujeres oprimidas y exclavizadas; a los pobres sin alimentos ni derechos, y las castas superiores siempre en el poder.

Analizando profundamente la vida actual de la mujer afgana hay que decir que siguen obligadas a llevar una vida infernal, de total esclavitud y sumisión bajo los talibanes y esto se refleja en su enorme sufrimiento.

Los talibanes tratan a las mujeres peor que a sus animales. De hecho, aunque los talibanes ilegalizaron la tenencia de pájaros y animales enjaulados, encarcelan a las mujeres afganas entre las cuatro paredes de sus hogares. Las mujeres no tienen la menor importancia a ojos de un talibán menos cuando están ocupadas en la procreación, satisfaciendo los deseos sexuales de los varones o haciéndose cargo del pesado trabajo doméstico a diario.

 Estas son algunas de las restricciones y maltratos contra las mujeres por parte del régimen talibán:

1- Completa prohibición del trabajo femenino fuera de sus hogares, que igualmente se aplica a profesoras, ingenieras y demás profesionales. Sólo unas pocas doctoras y enfermeras tienen permitido trabajar en algunos hospitales en Kabul. 

 2- Completa prohibición de cualquier tipo de actividad de las mujeres fuera de casa a no ser que sea acompañadas de su mahram (parentesco cercano masculino como padre, hermano o marido). Pero si no van acompañadas de su mahram el castigo será aplicado por medio de azotes, palizas y abusos verbales. Tampoco pueden sentarse en el asiento delantero de los vehículos ni tomar taxis sin la compañía de un pariente.

 3- Prohibición a las mujeres de cerrar tratos con comerciantes masculinos.

4- Prohibición a las mujeres de ser tratadas por doctores masculinos. Como no pueden trabajar, no hay doctoras y, por tanto, no reciben ningún tipo de atención. Si una mujer tiene problemas de salud debe ser atendida por una médica mujer. Si acaso necesita de un doctor la paciente debe estar acompañada por un pariente cercano quien hace las veces de intermediario entre ella y el médico. Las salas de espera de mujeres, tanto en hospitales públicos como en clínicas privadas, deben estar aisladas y debe ser una mujer la persona que da los turnos. La policía religiosa vigila el cumplimiento de estas directivas, tienen amplias facultades y los directores de los hospitales no pueden impedirles el ingreso al establecimiento. Las infractoras son castigadas de acuerdo a las normas islámicas.

 5- Prohibición a las mujeres de estudiar en escuelas, universidades o cualquier otra institución educativa (los talibán han convertido las escuelas para chicas en seminarios religiosos). 

 6- Tienen que llevar un largo velo (burqa), que las cubre de la cabeza a los pies y si no cumplen con esta regla recibirán azotes, palizas y abusos verbales.

 7- Lapidación pública contra las mujeres acusadas de mantener relaciones sexuales fuera del matrimonio (un gran número de amantes son lapidadas hasta la muerte bajo esta regla).

 8- Prohibición del uso de cosméticos (a muchas mujeres con las uñas pintadas les han sido amputados los dedos).

9- Prohibición a las mujeres de hablar o estrechar las manos a varones que no sean mahram.

10- Prohibición a las  mujeres de reír en voz alta (ningún extraño debe oír la voz de una mujer).

11- Prohibición a las mujeres de llevar zapatos con tacones, que pueden producir sonido al caminar (un varón no puede oir los pasos de una mujer), para ello se han obligado a utilizar a las mujeres un zapato especial que tiene una suela que no hace notar su presencia al caminar.

 12- Prohibición a las mujeres de tener presencia en la radio, la televisión o reuniones públicas de cualquier tipo.

 13- Prohibición a las mujeres de practicar deportes o entrar en cualquier centro o club deportivo.

 14- Prohibició n a las mujeres de montar en bicicleta o motocicletas, aunque sea con sus mahrams.

 15- Prohibición a las mujeres de llevar indumentarias de colores vitosos. En términos de los talibanes, se trata de “colores sexualmente atractivos”.

 16- Prohibición a las mujeres de reunirse con motivo de festividades como el Eids con propósitos recreativos.

 17- Prohibición a las mujeres de lavar ropa en los ríos o plazas públicas.

 18- Modificación de toda la nomenclatura de calles y plazas que incluyan la palabra mujer. Por ejemplo, el “Jardín de las Mujeres” se llama ahora “Jardín de la Primavera”.

 19- Prohibición a las mujeres de asomarse a los balcones de sus pisos o casas.

 20- Opacidad obligatoria de todas las ventanas, para que las mujeres no puedan ser vistas desde fuera de sus hogares.

 21- Prohibición a los sastres de tomar medidas a las mujeres y coser ropa femenina.

 22- Prohibición del acceso de las mujeres a los baños públicos.

 23- Prohibición a las mujeres y a los hombres de viajar en el mismo autobús. Los autobuses se dividen ahora en “sólo hombres” o “sólo mujeres”.

 24- Prohibición de pantalones acampanados, aunque se lleven bajo el burqa.

 25- Prohibición de fotografiar o filmar a mujeres.

 26- Prohibición de imágenes de mujeres impresas en revistas y libros, o colgadas en los muros de casas y tiendas.

 Casi todo está prohibido para ellas, y el resto del mundo poco hace para ayudarles a salir de ese oscuro mundo.


8 comentarios:

Mar dijo...

Privadas de la sonrisa y privadas de la dignidad que todo ser humano merece.

Saludos!

RGAlmazán dijo...

"Una verdadera maravilla". Y allí siguen igual a pesar de la "liberación prometida".
Una salvajada fruto del fanatismo religioso.

Salud y República

Logio dijo...

Vida, vida, lo que se dice vida....

VerboRhea dijo...

Hace tiempo me leí El librero de Kabul, libro que recomiendo, y aprendí cosas que aún no acabo de entender.

Salu2

Yemaya dijo...

Privadas de vida y de dignidad.. Un horror.
Besos y susurros cálidos

emejota dijo...

En el fondo tienen miedo a sus mujeres, por eso necesitan sojuzgarlas. No hace falta viajar en el tiempo, basta hacerlo por la superficie de este planeta. Bs.

Ciberculturalia dijo...

Y todo esto ocurre con la connivencia occidental, porque después del paripé de intervención en Afganistán que además de no arreglar nada, la situación de la mujer no sólo no ha mejorado sino que ha empeorado. Una vergüenza

Carlos Galeon dijo...

Esto no sólo ocurre en el Islam, Dean. También ocurre entre los fanáticos de las religiones hermanas: la judía y la cristiana, si bien atemperado por el tipo de sociedad en que vivimos.
La Torá y el Talmud judíos son igual de duros con la mujer como lo es el islam, y la postura oficial de la Iglesia Católica, también, ya que da el lugar a ésta, de servidora del hombre, y dedicada a la procreación, impidiéndole dentro de la Iglesia, su acceso a las altas jerarquías, al sacerdocio, y relegándolas a un segundo plano.
El problema del Islam, es que hoy quienes lo manejan -y esto es más por cuestiones políticas largas de explicar- son los más fanáticos, pero no se diferencian tanto unas de otras. Yo he vivido la época en que las mujeres no podían entrar en la iglesia sin velo, en manga corta, o con falda que no le tapara el tobillo. Y de eso hace tan sólo cincuenta años.
Saludos y un abrazo.

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