Una prueba más de que las farmacéuticas sólo buscan enriquecerse y que carecen de todo tipo de escrúpulos, es la noticia que me encuentro hoy de que la mayor farmacéutica del mundo, la gigante Pfizer, acaba de perder un juicio en el que se le acusa de prácticas comerciales deshonestas en la venta de sus medicinas y tienen que pagar 2300 millones de euros de multa.
El demandante era uno de sus comerciales qu¡en asegura que Pfizer, simplemente les decía que tenian que realizar prácticas ilegales como vender dosis de 80 miligramos de una medicina de la que se habían autorizado por la FDA, sólo 10 miligramos, esto es 8 veces lo permitido; esta práctica trae consigo efectos secundarios que no se han estudiado y en definitiva no se sabe lo que le puede pasar al paciente.
Al final se supo que no solamente estaba promoviendo esta venta ilegal sino que también la farmacéutica pagó sobornos a profesionales médicos para que recetaran además del Bextra (medicamento en cuestión), otros medicamentos como el Geodon, Zvyox, y Lyrica.
Hay que recordar que hace sólo tres meses hubo otro escándalo porque este laboratorio pagó a un grupo de familias nigerianas 55 millones de euros para evitar un juicio por la muerte de 11 niños que sirvieron como cobayas de un medicamento en pruebas.
Así que cuando me hablan de la gripe en mi mente sólo veo el enriquecimiento de las farmacéuticas, y si alguna vez voy al médico le digo: recéteme usted un genérico que yo no estoy casado con ningún laboratorio.