No se si la rosa ha sido puesta a propósito por el fotógrafo para lograr este efecto, pero lo cierto es que lo ha conseguido; una flor abrazando la línea férrea de un tren como queriendo dar vida a lo que por naturaleza es muerto, a lo que simboliza lo inerte. Y no es una línea de trenes cualquiera, es la que conducía los trenes al campo de concentración de Auschwitz, lugar donde murieron dos millones y medio de personas víctimas del horror nazi. Quizás una foto merecedora de un premio o quizás sea una señal que nos invita a ver no solo lo terrible y doloroso de este mundo sino también lo amable y hermoso, lo que aún tiene sentido, eso que nos permite seguir adelante.
Solsticio de verano
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*L*os días son muy largos y las sombras muy cortas, el calor aprieta y la
luz intensa deslumbra, la radiación solar es peligrosa. El ruido cada vez
s...
Hace 4 semanas