"Algún día yo me iré y seré libre, y dejaré tras de mi a los estériles, a su segura esterilidad. Me iré sin decir a dónde voy, y caminaré a través de un campo baldío para allí dejar el mundo y alejarme luego despreocupado, como un Atlas sin empleo". Jame Kavanaugh en su libro "Will you be my friend?".
Será que acaso nuestras vidas son como una composición escolar planeada con la respectiva introducción, el nudo y el desenlace?; en esta composición, la introducción es nuestra niñez, cuando nos preparamos para ser personas; el nudo o cuerpo del texto es nuestra vida adulta, organizada y planificada como preparación para la conclusión que sería la jubilación y un final feliz.
El vivir con este plan implica la garantía de que todo estará bien, nos da seguridad, y la seguridad no es otra cosa que saber lo que va a pasar. La seguridad quiere decir: nada de riesgos, nada de excitaciones, nada de desafíos; significa: nada de crecimiento, significa la muerte. Además la seguridad es un mito, porque en esta tierra y mientras el sistema siga siendo el mismo, nunca podremos tener esa seguridad. Y aunque no fuera un mito, sería una horrible manera de vivir.
Esta seguridad, estas garantías externas, estas posesiones resultan insignificantes al lado de una verdadera seguridad que valdría la pena buscar a toda costa, la seguridad interior que nos brinda la confianza en nosotros mismos y nuestra capacidad para solucionar los problemas que se nos presenten.
Y tu, tienes el futuro asegurado?.