sábado, 8 de septiembre de 2012

Suicidio: alternativa para los malvados





Los medios de desinformación no dicen nada acerca de la manera como ha aumentado el número de suicidios  como consecuencia de los desahucios y la ruina de cantidad de  familias. Muchos accidentes de coche, y muchas intoxicaciones son producto del estado de frustración social que hoy día viven millones de personas. Estos suicidios -no públicos  ni claros- se publican como accidentes (a no ser que te cuelgues de un árbol en el parque con un cartel pegado en el pecho, no sales en las noticias).

La autoestima de un desempleado va bajando con el tiempo hasta el punto que llega a autocompadecerse y odiarse por no ser más emprendedor o listo que otros privilegiados que tienen trabajo. Las probabilidades de que un parado se dé a la bebida son mucho mayores que las de alguien con trabajo. Y si se alimenta día a día un estado depresivo y de agresión mental hacia sí mismo, al cabo de un tiempo, no es raro que considere viable el desaparecer de un  mundo cruel e injusto.

La mente se alimenta de lo que le proporciones, si echas basura dentro, porque realmente estás rodeado de basura, la mente llegará a ser un vertedero. Si la alimentas de pensamientos positivos, encontrarás sabiduría para salir del agujero.


El desempleo, los desahucios, las deudas, las frustraciones, el conocimiento de esta realidad que nos supera a todos, el comprender que nos están robando  nuestros gobernantes, que nos venden a paises ricos dejando también a nuestros hijos y nietos hipotecados, son obstáculos realmente grandes, pero no imposibles de superar mientras estemos vivos. Nos queda lo último y más valioso: Nuestra vida. Seguramente que tenemos a alguien cerca que se preocupa por nosotros y no podemos defraudarle, y si estamos solos no podemos defraudarnos a nosotros mismos.

Siendo pobre también se puede ser feliz. El paseo es un placer desconocido por los jóvenes que se aplastan en los bancos del parque; mientras el jubilado, más sabio, se dedica a un paseo acompañado de la observación pintoresca de lo que le rodea. La lectura, la guitarra, la música abren mundos infinitos por lo menos al principio y la mente agradece la concentración para sujetarla de tal forma que no se vaya a otras ideas más peligrosas.

La televisión embrutece el intelecto. Internet abre puertas al conocimiento y entretenimiento. Y mientras se vive con la frustración del parado sin recursos, hay que dar  la vara por todos los lugares: La corrupción y egoismo de politicos y banqueros verdaderos culpables de ésta situación. Hay que conseguir una mentalización generalizada para que toda la gente sepa quiénes son los que están trasmitiendo dolor y penuria a esta sociedad. Cuando empiecen a despedir más y más funcionarios llegará un momento en el que habrá más gente descontenta que satisfecha y saldremos a las calles a exigir solidaridad y justicia.


El suicidio no es una alternativa para los justos. Los suicidas tienen que saltar por las ventanas de sus despachos en Wall Street, y las bolsas del mundo tienen que caer al más profundo de los abismos. Los suicidas tiene que ser encontrados en los asientos de piel en las lujosas oficinas de los banqueros y especuladores que juegasn con las vidas de millones de inocentes de todo el mundo. Los suicidas tienen que salir de esas familias que han sido enjuiciadas varias veces por corrupción, por malversación de fondos públicos, por enriquecimiento ilícito, por explotación infantil.

Ánimo a todos los marginados del sistema corrupto que tenemos. Que los politiqueros tradicionales no encuentren quien les vote, que los banqueros se queden sin cuentas y sin créditos, que los grandes empresarios se vayan a vender su mercancía barata a los paises donde las han fabricado y no nos traigan más ropa hecha en Singapur o la India, que los paises ricos se mueran de aburrimiento y se larguen a explotar a quienes se dejen explotar. Si Latinoamérica por fin está reaccionando frente al eterno yugo de los Estados Unidos, nosotros también podremos librarnos de la Merkel y sus compinches.



 



4 comentarios:

RGAlmazán dijo...

Sin duda, la crisis ha hecho que los suicidios aumenten. Cuando alguien se suicida es porque ha llegado a la situación límite, y en este momento, son muchos los que han llegado por desgracia, sin que se vea el final del túnel. Un crimen encubierto que en gran parte podría solucionarse.

Salud y República

Emilio Manuel dijo...

Dean, tengo un problema con tu entrada me sale un letra supergrande que hace que tenga que estar moviendo el ratón de un lado para otro para poder leer, es incómodo.

En cuanto al tema que tocas, es una cuestión que tuve que vivir en carnes propias en mi etapa de sindicalista, varios compañeros se suicidaron por el hecho de no quererse prejubilarse.

Un abrazo.

Cheli dijo...

Tenes toda la razon.
Y de eso no se habla, no hay titulares, no vende.

Y casualmente, ayer tuve un accidente de coche (sin consecuencias graves, por suerte) debido a presiones laborales. Pero claro, eso no se sabe, lo se yo.

Un beso.

Carlos Galeon dijo...

El suicidio tiene como base la bajada de la autoestima, el considerarte culpable de una situación a la que has llegado y que consideras límite y sin solución (aunque en realidad la tenga.)Por ese motivo, en los momentos de crisis se dan más los suicidios entre las clases medias que entre las altas e incluso las bajas, ya que éstas saben ajustarse mejor a situaciones extremas.
Hay que decir que efectivamente, ha aumentado el número de suicidios desde que empezó la crisis, y que están siendo tapados por los medios de comunicación para no crear un efecto dominó. En realidad son víctimas de la injusticia de un sistema y de la incompetencia de un gobierno a quienes habría que rendir cuentas en su momento.
Saludos.

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