miércoles, 8 de abril de 2009

Recordar o no recordar, that is the question





Hoy me he encontrado un tremendo trabajo del Suny Downstate medical center de New York (Brooklyn), que me ha llamado mucho la atención, no tanto por la parte científica, que ya es muy importante de hecho, como por la discusión ética y moral que suscita, ya que, de una parte, tiene connotaciones muy positivas como son las de ayudar a la gente a superar adicciones (dejar de fumar p.ej.), o el hacerle olvidar una pena muy grande (como la pérdida de un ser querido p.ej.), y de otra se podría también destruir todo fundamento de conciencia moral (si se logra p.ej. que alguien olvide que cometió un asesinato).
Y que es lo que provoca todo esto?, pues los científicos dicen que han elaborado una droga que puede bloquear recuerdos selectivamente; para ello lo que harían es inhibir la enzima PKMzeta, cuya acción hace tiempo que se vincula con las asociaciones neuronales que sostienen como un andamio la memoria a largo plazo.
Ya se leía una vez en The New York Times: "no somos lo que comemos sino lo que recordamos", esto en palabras de un médico que estuvo en la guerra y cuando volvió tenía el dilema : "no se si quiero borrar de mi mente esas memorias atroces del campo de batalla pues por un lado quisiera dejar atrás mis pesadillas y terrores pero por otro quiero seguir recordando que la guerra es algo completamente equivocado". Esto nos lleva al punto final: para quien sería la tan maravillosa droga?, y cuáles serían los criterios de selección?, yo no se ustedes pero yo no lo veo nada claro; hoy día puedes tener un bebé a la carta, pero yo la verdad no quisiera que mis recuerdos también fueran a la carta.

3 comentarios:

Miscelánea. dijo...

No quiero ni pensar qué sería yo sin todos mis recuerdos, sin mis errores y sin mis aciertos..

Dices que los textos tienen "algo".. cuando justamente los últimos son los más flojos, quizás. xdd!

Me intriga saber cómo me encontraste.. Internet es demasiado grande, alberga demasiados lugares en los que pararse y perder el tiempo.

MaRieLA dijo...

¡Muchas gracias por tu comentario!
Y la verdad que está interesante este artículo. Hay veces que uno quisiera dejar de tener ciertos recuerdos, pero a la vez sería una pena perder la experiencia que los mismos nos dan.
Un beso!

Anabel Botella dijo...

Una droga con doble filo. Me asusta perder algunos recuerdos de los que he aprendido, y otros, todavía dolorosos, pero de los que áun tengo que sacar muchas enseñanzas. No sé si me gustaría tomarla. Mi vida no ha sido tan terrible, como tampoco podría hablar por boca de aquellas personas que han sufrido verdaderas tragedias en sus vidas.
Saludos desde La ventana de los sueños, blog literario.

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